miércoles, 23 de noviembre de 2016

FIN...


Realmente deseaba que tuviéramos una oportunidad… pero me demostraste que nada vale la pena y la verdad es que ya , no tengo ganas ni energía para probar nada porque una vez más no supiste valorar mis sentimientos o tu ira se encargó de silenciarlos.

Quien te lastima te hace fuerte y como te dije  hace unos días, ahora sé lo que no tengo que hacer. Aprendí que  no puedes darle algo a alguien que no quiere recibirlo. Me hiciste creer que te haría bien estar conmigo, pero tu no me necesitas,  ni me amas siquiera, solo quieres la seguridad de tener a alguien a tu lado, con quien aparentar y jugar a la familia feliz. 

Lástima, porque ya no estoy dispuesta  a estar a tu lado; a escuchar tus constantes disculpas vacías, de que tu arrepentimiento te dure horas.

Es una pena, porque a pesar de que te lastimaron, me da las  sensación de que no aprendiste nada, al contrario, lo utilizas como excusa para no entregarte realmente a alguien que podría, quizá, hacerte feliz. 

No es lo que quiero, aunque me duela en el alma, estoy entendiendo que no me haces bien; que un rato de felicidad no valen el tiempo en el que siento tristeza, rabia, o decepción.

Y sinceramente yo no necesito de ti, soy feliz sola, se que también seras feliz así.

Es difícil pero es necesario, nuestras marcadas diferencias hacen insufrible esta relación que por el bien de los 2 tiene que terminar.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario