Realmente deseaba que tuviéramos una oportunidad… pero me demostraste que nada vale la pena y la verdad es que ya , no tengo ganas ni energía para probar nada porque una vez más no supiste valorar mis sentimientos o tu ira se encargó de silenciarlos.
Es una pena, porque a pesar de que te lastimaron, me da las sensación de que no aprendiste nada, al contrario, lo utilizas como excusa para no entregarte realmente a alguien que podría, quizá, hacerte feliz.
No es lo que quiero, aunque me duela en el alma, estoy entendiendo que no me haces bien; que un rato de felicidad no valen el tiempo en el que siento tristeza, rabia, o decepción.
Y sinceramente yo no necesito de ti, soy feliz sola, se que también seras feliz así.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario