Cada vez que juzgaba a mis padres después de un sermón, en el fondo sabía
que algo en sus corazones de padre, los hacia preocuparse con tanta facilidad,
el temor a que me pase algo tal vez, o el temor de fallar como padres al no
saber protegerme.
Cuando tomé la decisión de traer a mi Zoe a este mundo, lo hice con la
convicción de permanecer a lado suyo hasta en los peores momentos y sin embargo
siento que le falle. Siento que no estoy asumiendo mi rol de madre como
debería, jamás pensé que llegaría a tomar una decisión tan difícil, jamás pensé
que alguien de 0.80 centímetros lograría calar tan profundamente en mi alma que
de tan solo pensar un día sin ella hace que se me parta el corazón
Sin embargo el exponerla a que se quede sola, mientras mi trabajo consume
mi día entero, dejarla vulnerable a que su salud se vea afectada, creo yo que sería
mucho peor, pues sé que aunque este lejos y yo muera de dolor por no tenerla en
mis brazos cada noche, por no ver su sonrisa al llegar a casa, que me pida a
cada rato su gallina pintadita, o ver sus juguetes en cada rincón de mi casa,
es un dolor que debo soportar, todo vale la pena si ella va a estar bien.
